04 noviembre 2005

MALDITA MANÍA DE NO PENSAR NADA

MALDITA MANÍA DE NO PENSAR NADA



Hay esos momentos, que cuando estás sola con tu marido acurrucada, viendo como levanta el brazo con el control remoto en mano y como dueño y soberano del mundo va recorriendo cuanto canal exista sin dejar de oprimir el botoncito, y en menos de 2 minutos él sabe perfectamente qué hay en cada canal de la programación televisiva, y te sientes tan de él como él de ti, y nada existe fuera de la puerta: ni tus hijos, ni las cuentas, ni el arroz que dejé en la estufa, ¡nada! Y cuando por fin llega una pausa, lo miras de reojo y lo ves fijando la vista en las persianas o en el árbol de afuera, o en las nubes que se alcanzan a ver por ahí y te le acercas como queriendo frijolitos o polvo, o ya saben ustedes esas cosas, y le preguntas con voz muy sutil, “¿Qué piensas?”, y el simplemente contesta, “Nada”.

Díganme mujeres del mundo, ¿Ustedes creen que una pueda quedarse en pausa y así sin más, estarse sin pensar nada pero lo que se dice N-A-D-A?

¡Madre mía, qué susto! Ya hasta me dio miedo el hombre este.

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1 comentarios:

Humano dijo...

Los hombres somos simples, si decimos que no estamos pensando en nada, es que no estamos pensando en nada.
A veces cuando pensamos en algo es politica, deportes y sexo.