16 octubre 2008

PSICOLOGÍA VERSUS FÚTBOL

PSICOLOGÍA VS. FÚTBOL


Ustedes perdonarán que no haya venido antes a platicarles nada pero es que entre que me han hecho un alterón de encargos de mis mis pinturas y entre que el hooligan estuvo en periodo de exámenes he andado como loca.

Pero eso no es lo peor, ayer me llegaron los exámenes del hooligan y no quería yo abrir la carpeta del terror que me da cada año esperar ese día. Le doblé al folder una esquinita y ya sé que si veo tinta roja es mala señal y si no se ve nada colorado quiere decir que ya puedo respirar.

Dicho y hecho, se veía como la servilleta de Jack el Destripador ¡qué horror! Veía el exámen de historia 3, el de matemáticas 5.

-¿Ves, ya subí tantito? – me decía el cínico del hooligan como si de 3 a 5 fuera un gran salto para la humanidad.



Ashhhh yo ya nada más respiraba y me acordaba del maestro de yoga que sale en la tele, ese que tiene un estómago de lavadero que dios guarde la hora y que tiene el cabello largo despeinado que lo hace ver muy sexy, cuando dice todas las mañanas: “Aceptemos a los demás como son” y jala aire para adentro, lo retiene y más cuadros se le marcan en el estómago que hasta le dan ganas a una de lavar y luego exhala con los ojos cerrados .

Ayyyy pero yo nada más de ver esas calificaciones el aire me salía para afuera como toro de lidia.



Pero una que es madre sabe ante todo donde clavarle la estaca a los hijos cuando se están convirtiendo en Dráculas y por eso le dije que le iba a tener que decir adiós al futbol hasta que volviera al redil.

Se empezaba a retorcer igualito que la niña del exorcista cuando en eso veo allá en el pasillo al susodicho que venía llegando más retorcido que el hooligan y me hizo una cara espantosa, como si se le hubiera muerto alguien. Pero le hice ojos de pistola que significan: CUIDADITO Y ABRES LA BOCA.


-Ni modo corazón, más estudio y menos fútbol –
le dije al hooligan con tonito educativo.

-Arggggggggg peeeeeroooooohohohohoho – y respiraba para adentro el hooligan haciendo berrinche.

-Ni un pero – le gritaba yo al hooligan pero el en la necia que seguía.

-Peeeerooohohoho Beckham tiene cuarenta y ochoohohohoho – decía el hooligan.


-Ya te llegará a ti también esa edad- le decía al hooligan que ya me tenía desesperada.

-Nada, nada a resolver tus multiplicaciones y te me callas ¿oíste?- le seguía diciendo como barra espaciadora descompuesta para no darle ni un respiro, pero en una de esas que se me acabó la saliva el muy calculador me dice que no son 48 años, sino 48 millones de dólares los que gana el mentado Beckham con el fútbol.

-Terminando las multiplicaciones te me sales a patear el balón ¿oíste?, que también se necesitan las matemáticas para llevar las cuentas de los goles y los dólares claro ¡pos este!! – y le dí una palmada en la espalda para que dejara de hacer berrinche y azoté la puerta que casi se me caen los diplomas del fútbol que tiene el hooligan colgados en su recámara. Ya nada más ví pasar al susodicho respirando paz, como si ése que se le había muerto, le hubiera resucitado.

De veras que no se puede con la psicología en esta casa ¡pos estos!

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