03 marzo 2008

UNA NUERA DETALLISTA

UNA NUERA DETALLISTA





Si ya inventaron un botón en el control remoto para que se oiga en inglés en lugar de español, a estas alturas ya era para que también hubieran inventado otro botoncito para ponerle pause a algunas cosas que nos pasan en la vida de cuyo nombre no quiero acordarme. ¡Ay sería maravilloso no creen! Como ayer que invité a comer a todos la familia política. Ya llegaban puntuales los hermanos del susodicho con sus familias y mi suegro también. Todo iba de maravilla les juro, yo como Lady Di con unos modales que no vieran les ofrecí de todo, para empezar unas botanas surtidas, después una comida gourmet que estuvo deliciosa, la tarde de maravilla, y con todo y que se veía que iba a llover nada, como si los nubarrones nos hubieran perdonado el día si cuándo se ha visto que a la Lady Di le haya llovido en algún evento importante, ¡jamás! Con decirles que el susodicho sacó su botella de vino tinto reserva especial, esa que no le había querido abrir nunca que porque la estaba guardando para un momento digno ¡qué maravilla!
(Darle clic si quieres ver el control en grande)



Luego vino la sobremesa, y como en todas las sobremesas los temas de plática ¡qué bárbara! En la vida me había sentido más inteligente, hablaban de política y yo les decía que la Hillary iba empatada, que si el precio del petróleo subió, que si la bolsa se va recuperando, con decirles que hasta los puntos porcentuales dije, de suerte que le prendí al noticiero en la mañana mientras trapeaba. Ay no no no, de un intelectual que me veía que qué bruto. Hasta mi suegro se me quedaba viendo y yo le veía la cara de orgullo ¡qué emoción! Seguro estaba pensando para adentro que qué bueno que su hijo había elegido a una Lady Di.


Ya tomándonos un baileys me fui caminando a la cocina por el calendario porque además de intelectual me salió lo detallista e iba a apuntar todos los cumpleaños de la familia para hablarles en su día. Allá iba a la cocina como flotando entre las nubes, bueno ni Lady Di caminó nunca con tanto estilo. Bajé mi calendario y lo abrí en Enero y empecé apunte y apunte que si el cumpleaños de fulanita, que si tal día el santo de sutanito y así, ¡qué bárbara! Lo que es que si me hubieran visto seguro me filman para luego editar un libro que se llame “10, la nuera perfecta” Todo iba de maravilla hasta que mi suegro que estaba sentado al lado mío me dice que apunte que tal día es el “Aniversario de la circuncisión” ¡Madre santa! Yo había visto que festejaban el aniversario de la bandera, el aniversario de bodas, el aniversario de la Independencia, pero en la vida me había tocado que alguien festejara el aniversario de su circuncisión ¡qué horror!

Cuando lo veo que se asoma para ver si lo escribí bien el pobre se empieza a ahogar de auggggggggggg, iugggggggggg, argggggggg ¡ay que horror! Parecía la niña del exorcista a punto de echar la cosa verde por la boca, así que le empecé a dar palmadas en la espalda y bueno, eso no lo hubiera echo Lady Di porque seguro con mover un dedo uno de sus lacayos hubiera corrido a seguir sus instrucciones pero como nadie me obedecía no me quedó de otro remedio que pararme a jalarle las orejas a mi suegro porque me acordé que mi mamá toda la vida que alguien se ahoga se le para detrás y ¡zácale! a jalarle las orejas. ¡Ay qué vergüenza! Ya se las estaba dejando de duende de tanto jaloneo cuando en una de esas que recobra la respiración dice entre risas: “Aniversario de la Transfiguración” – y repite jadeando – “de la Transfiguración del Señor”


Ay Dios, ustedes no habrían querido ver como de ser toda una Lady Di, en 2 minutos pasé a ser una vil Cenicienta después de la media noche ¡qué horror!

Moraleja: Mientras no inventen ese control remoto en la vida se ofrezcan a hablarle a toda la familia política en sus cumpleaños ehhhh, EN LA VIDA. PUNTO.




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