12 noviembre 2007

LA NORMALIDAD DE VUELTA

LA NORMALIDAD DE VUELTA







La semana pasada que la computadora estuvo descompuesta y ni para atrás ni para adelante, igual debe pasar cuando uno se muere, que cuando pasas el túnel ese de luz se te aparece una ventanita:


Y cuando le picas “Cielo” se queda trabada y no sabes si apagarle y siga donde se quedó, o te mande derechito al infierno ¡qué horror! Igualito estábamos en esta casa, que sí pícale al F11 que significa AYUDA, que para qué le picas si ni siquiera se ve nada, que mejor se la llevamos al Diente Fino y así, sin saber ni qué hacer, con la cara desencajada todos en esta casa, todavía el sábado se levantaron como cualquier sábado y corríamos a ganar la computadora, la prendíamos con la esperanza de que hoy era el día bueno que se le iba a dar la gana servir y los que nos quedábamos inservibles éramos nosotros ¡qué adicciones qué horror!

Con decirles que el hooligan que se la pasa viendo videitos de fútbol en el youtube, por fin se acordó que tenía tortugas y les fue a dar de comer, todavía el muy cínico decía que qué bárbaras, que como habían crecido en un día, ¡Cual “UN DÍA” estúpido! – le dije con cariño, si tienen 3 meses que ni siquiera un ojo les echa ¡háganme favor! Y la Lady Pubertiana igual, peor que si el tal Mario se le hubiera declarado a su mejor amiga, como drogadicta pasaba por enfrente de la computadora y hasta se apretaba las manos para aguantar ¡qué cosa! Y el susodicho OTRO, en lugar de estar plantadote viendo sus paginitas esas de palomas mensajeras por fin estaba sentado tomándose un cafecito conmigo ¡qué dicha! Hasta le decía que cuantas canas nuevas tenía de que allá sentadote todo el tiempo no le veo el lado derecho y bueno..estem..ejem.. he de confesarles que yo también, con un nudo en el estómago, nada más iba a la casa de mi mamá y pasaba frente a su computadora y en un descuidito la prendía a ver si no habían dejado tiradero acá en el Recetario, si todo seguía bien, si había venido el fguicich, o Shely, o a ver si aparecía Guillermo para preguntarle de la compu, hasta le dí gracias a Dios de que la tecnología también le hubiera llegado a los abuelos.

Así estuvimos toda la semana hasta el viernes que le llamé a la Sony, en un telefono que venía apuntado atrás de un papelito que me encontré y para rápido que me contesta una señorita muy amable y ya que le explico toda mi pena me dice, “La comunico con el centro de servicio” Y ya se imaginarán, ya estaba yo pensando cómo explicarle al Diente Fino de allá, cuando en eso una voz ¡pero qué voz! Una voz argentina igualita a la de mi argentino de la telenovela me dice, “Sí Señora, en qué la puedo ashudar?” ¡Ayyyyyy Dios de mi vida! Tuve que morder la orilla del trapo de la cocina y me quedé como estúpida, con el ojo pelado y la lengua trabada ¡qué vergüenza!

-Ehhh mire, estem…mi computadora está descompuesta, haga de cuenta que la enciendo y entra una pantalla negra con letritas blancas con un montón de opciones que no entiendo y de ahí no pasa.

-Veámos, ¿shá le dio el F10?

Aquí entre nos estaba a punto de darme el F10, el 11 y hasta el 12 así que para pronto corrí a la computadora a hacer lo que me decía mi Alejandro Cervantes, (así se llama mi argentino de la telenovela) y me lo imaginaba igualito, con la barba cerrada pegándose el auricular a su mandíbula cuadrada hermosa esa que tiene ¡qué bruto! Shá..shá le doy al F10 que me dices, espérame un segundo a que esta cochinada encienda, pensaba yo para mis adentros.

-¿Ay joven qué cree? No pasa nada, se queda igual.

-Recordá que fue lo último que estaba haciendo la última ve?


-Que pena joven, pero eso fue hace una semana la verdad ya no lo recuerdo. (Ahí fue cuando la regué porque seguro pensó que la señora con la que hablaba ya estaba en la edad del alz heimmer ashhhh tonta tonta tonta!!)

-Hágamos una cosa, cuando vea el logotipo de su ordenador, le dá al Fdié intermitentemente ok?

Pero en eso el susodicho se me acercaba, rondándome como mosca ¡ay pero qué mal tino de venir a ver cómo va lo de la compu cuando estoy concentrándome en argentino caray!

… shá? Lijto? – se escuchaba esa voz melodiosa en el teléfono.

Y en eso como por arte de magia ¡zácale! entró el dichoso windows por fin.

-Ay ya entró qué maravilla – le decía yo al joven y el igual se ponía feliz también, como si por un momento se nos olvidara que Argentina eliminó a México en el último partido de fútbol en el Mundial, casi le pongo un altar al hombre y le repetía mil veces que muchas gracias, que nos había devuelto la felicidad a esta casa y mi Alejandro Cervantes nada más me contestaba que para eso estaba y que si me podía servir en algo más. Pero como ví a todos tan emocionados le agradecí y ya le colgué y para pronto empezaron los pleitos, que si pido primeras, que media hora y media hora, quesque tengo que terminar la tarea (el viejo truco a-já) y empujándose de la silla unos con otros.


¡Pero qué dicha es que le devuelvan a uno la normalidad en la casa!

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