04 enero 2007

TRAUMAS EXISTENCIALES DEL HOOLIGAN

TRAUMAS EXISTENCIALES DEL HOOLIGAN


De veras que en esta casa hace falta algo de psicología infantil antes de que me traumen para siempre al hooligan ¡pobre escuincle! Ayer justo a media telenovela de mi argentino guapísimo, cuando le estaban haciendo un zoom a esos ojos brillosos mientras yo cortaba el jitomate para la ensalada de la dieta y entre más acercamiento le hacían más chueco cortaba todo yo, mi querido hooligan se pone a preguntar cuanta cosa se le viene a la mente.

Que si vieron cómo estiraba las patitas el jugador ese que en el fútbol le dieron un codazo, que si ya habrá salido del hospital, que cuáles animales están en extinción ¡madre santa! Todo un catálogo de preguntas mientras el susodicho y Lady Pubertiana empiezan a fruncir el entrecejo como tratando de sintonizar el volumen de la telenovela. Pero en cuanto sale el primer comercial, el hooligan es una tumba, el canijo escuincle ni respira, todo es quietud, todo es silencio de ultratumba. Nada más empieza de nuevo la telenovela y zácale, se suelta otra vez con sus cosas y el susodicho y la Lady como en coro: SHHHHHHTTTTT claro que la méndiga Lady Pubertiana siempre remata con un “Que te calles estúpido imbécil”

-¡Que poca vergüenza de ustedes! – les dije muy enojada a estos dos que no tienen ni pizca de tolerancia con las ansias de descubrir el mundo de este niño.

Pobre escuincle, se salió de la cocina mirando el suelo el muy incomprendido, ya no lo abracé porque la última vez que lo hice el grosero me dijo, “Oye má, como que a ti te sobra piel” y no le volteé la cara de una cachetada porque últimamente los quiroprácticos cobran un dineral, así que me fui derechito a sentarme junto a el.

- A ver pregunta mi vida- le dije muy comprensiva.


- Es que nadie me quiere escuchaahahahahar – decía respirando para adentro del berrinche.

-Ay corazón, ni caso les hagas - y me callaba tratando de escuchar un poquito lo que me decía el hooligan y lo confieso aquí entre nos, otro poquito escuchaba de lejitos lo que decía mi argentino de la telenovela.

-¡Ashhhh maldito el Marcos Lombardo ese! – se me salió decir del malvado de la telenovela que nada más hace repelar a mi pobre argentino, por suerte como estaba pelando el diente del coraje el hooligan no me entendió bien.

-¿Qué dices má? – me preguntó alzando la carita con los ojos todavía vidriosos y la nariz roja como la de Rodolfo el reno de tanto berrinche que se traía.

-Que malditos los que matan leopardos eso dije mijo- le contesté, - por eso están en peligro de extinción ¿no crees?

Y ya se quedó muy satisfecho el hooligan limpiándose los mocos, pero si hasta el alma le volvió al cuerpo al berrinchudo este. Y todo para que entiendan aquellos dos que a los niños de hoy hay que atenderlos cuando lo piden, contestarles sus preguntas para que no crezcan traumados, claro que si las dudas les vinieran entre los cortes comerciales la vida sería más fácil ¡faltaba más!


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