21 noviembre 2005

LARGA VIDA A LAS MASCOTAS (LAS DE OTRAS CASAS)

LARGA VIDA A LAS MASCOTAS
(pero las de otras casas)



Mi amiga Ursula me dejó encargada a su perrita todo el fin de semana. Quiere que le limpie las cacas mientras la muy ingrata se asolea en Acapulco. Mis hijos no caben de felicidad, ya se les hace eterno el tiempo para poder tener a la “Bombón” aquí en la casa. El hooligan le prepara en el jardín unos obstáculos porque dice que la va a entrenar, Lady Pubertiana se la pasa diciendo que está bonita y nada más la escucho desde aquí todo el tiempo diciendo, “Aquí Bombón, ven chiquita” y luego voltea y le dice al hooligan, “¡Quítate de ahí bestia!” Ahhhhh que ternura nos vino a despertar la Bombón, tanto que hasta estaba ya dudando si en realidad soy una maldita por no querer un perro que le sirva de compañía a mis hijos para que no crezcan con algún trauma. Capaz que luego se casan con cualquier pelafustan porque de chiquitos jamás sintieron el calor de una mascota.

Así los veía a los dos, acariciando a la Bombón, corriendo de un lado al otro en cámara lenta, con una cara de felicidad que ni cuando abren los regalos de Santa Claus. Ya iban y venían diciendo que son responsables, que ya pueden hacerse cargo de un animalito ellos solos sin que uno tenga que andar preocupándose de dónde está el plato para que coma, así estaban con su indignación de estandarte, con una madurez que no les había visto antes, hasta que la Bombón se fue a meter debajo de una mesa y ¡zaz! hizo su mentada caquita.

¡Pobres escuincles estos! No habían hecho ese gesto de asquerosidad desde que les daba su papilla de espinaca. Y es que los niños de ahora ya no dicen “¡Guácala!” como uno que creció sano, ahora dicen “íuuuuuuu” con la sílaba tónica en el asco.

-Ya ven para qué queremos perro, ¿nada más para ahorrarnos el abono del jardín? – les dije, además ya los veo ahí eligiendo un french poodle en la tienda de mascotas, el único macho que entre más afeminado traiga el pelo más fino es, ¡Qué dilemas!

Y así por obra y gracia de Dios, perdón ... más bien por lo que obró la Bombón y la gracia de Dios, en menos de 5 minutos se les terminó la madurez a estos escuincles.


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2 comentarios:

Jorge dijo...

jajaja bueno, tener una mascota no es del todo malo. Pero tiene que ser la mascota indicada. Yo he tenido perros que eran unos ojetes y de animales de compañía no tenian ni un pelo. Tambien he tenido perros (o perro) que al dia de hoy le extraño :(...

saludos

Humano dijo...

Yo tengo un beagle hermoso que quiero regalar... eres mi candidata :)