30 agosto 2005

EL DEPORTE DEL SUSODICHO

EL DEPORTE DEL SUSODICHO




El susodicho como ya saben, es COLOMBÓFILO, que me suena tan sucio como de cola, pero dice que así se le llama a las personas que se aficionan a las palomas mensajeras. Todavía el muy sarcástico dice que es un “deporte”. ¿Cuándo en la vida se ha visto que uno haga deporte parado esperando pájaros?, si son los pobres animalitos esos los que queman calorías extendiendo sus alas, ¡válgame el cielo!, Ya le dije que en ese caso yo también hago deporte cuando cambio de oído el auricular del teléfono.

Entonces como Shely pregunta que cómo fregados funciona eso de las palomas mensajeras yo le tuve que preguntar al susodicho para que crea que me interesa compartir su gusto por las plumas. Nada más les digo algo, a mí las plumas me dan asco, es como una plumafobia ¡qué asco! Nada más vuelan cerca y a mí se me enchina el cuero. El susodicho tiene su almohada rellena de plumas de ganso y la mía es de otro material, pero cuando por algo se asoma una pluma desde la funda de su almohada yo grito y la aviento con todo y dueño al suelo.

Bueno pues dice el susodicho que los pajaritos estos tienen un sentido de orientación que es un misterio porque nadie sabe a ciencia cierta en qué consista. Algunos dicen que se guían por el magnetismo de la Tierra, otros dicen que la velocidad del viento y la intensidad de luz. El caso es que son aves inteligentes. El susodicho está metido en competencias que yo odiaba con toda el alma porque tenía que irse los Domingos en que yo lo quería en casa, pero ya cuando me dijo que se podía ganar un buen lugar y el premio era dinero, entonces hasta lo apuraba para que no llegara tarde.

Cada quien inscribe a sus palomas a alguna competencia, las transportan en jaulas especiales a cualquier estado de la República y de ahí las sueltan al mismo tiempo. Dice que a veces se juntan más de 2000 palomas ¿se imaginan volando tanto pajarraco junto? (¡peor que la almohada guac!)

Cada paloma trae en las patas un anillo que la identifica y un chip. A mí el susodicho el único anillo que me ha dado en su vida ha sido el de bodas y eso que está hecho de puras coronas de oro que le quitaba a sus pacientes de los dientes, porque todo recicla el hombre, ¡es tan tierno cuando le da por ser ecológico! Pero eso sí, sus palomas todas tienen un anillito en la patita.

Y es que ahora la cosa es moderna, el chip sirve para cuando regresan al palomar porque ahí tienen una antena que scanea y conectan de ahí una impresora que va tomando los datos de la hora de regreso, el número de anillo y esos datos que luego juntan entre todos los participantes para saber quién llegó primero.

Yo ya le dije al susodicho que esa tecnología la deberíamos emplear cuando Lady Pubertiana tenga novio. En cuanto esta escuincla dé el sí, le ponemos al muchacho un chip en la pata y el escáner en la puerta, para que no le de por jugar al doctor cuando no haya nadie en casa.


¡Dios de mi vida! De algo nos tiene que servir tanto deporte en esta casa.




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