03 mayo 2005

Anticonceptivo 2

HERMANDAD BAJO LAS SÁBANAS


Alguna vez les platiqué de mi
anticonceptivo con patas. Yo creía (ilusa de mí) que a medida que mi querido hooligan creciera iba a entender que su mamá y su papá necesitan practicar un diálogo sin que a la mitad de éste el salga con su mentada preguntita de "¿Interrumpo su amoooor?"

Pero no. No hay nada más "romántico" (si ajá) que esperar el momento para estar a solas, después de un día ajetreado y sabernos el uno del otro mientras el escenario de cualquier trivialidad en la televisión nos es tan ajeno cuando nos tomamos de la mano y de pronto por en medio de las sábanas emerge como diabólico volcán en erupción la cabeza de un Lucifer de 7 años.

Cada vez sin proponerlo, el susodicho y yo nos estamos volviendo algo así como parientes lejanos. Espero no llegue el día en que tenga que agendarlo para poder tratar algún asunto.

Me queda buscar en la sección amarilla algún fabricante de grilletes.


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