12 mayo 2008

ESTRATEGIAS PARA UN 10 DE MAYO

ESTRATEGIAS PARA UN 10 DE MAYO


¡Ay Dios de mi vida! Les tengo que confesar que tengo miedo de ser una madre de esas controladoras y posesivas, todo porque este sábado que fue día de las madres eran 2:30 de la tarde y Lady Pubertiana y el hooligan tirados como perros en la banqueta, sin bañarse, con un tiradero que dios guarde la hora y para colmo idiotizados con el dichoso X-BOX.

-Claro, claaaaaaaro – les dije, -si ni por que es día de las madres pueden estar listos a tiempo ehhh – y les suspiro para adentro y les sigo diciendo, -Si quiera eeeeeeso (haciéndole hincapié en la letra “e” que nunca falla) me podrían regalar que es gratis ehhh, estar bañados y listos para ir a comer con su Abuela.

Pero los dos ni se inmutaban. Ay de veras que yo no sé en qué fallo, si me falte respirar más hondo o torcer más la voz, o de plano el PLAN B que incluye amenazas de muerte, pero ni así se levantaban estos dos zánganos.

Pero ayer que ya estaba recostada descansando que el susodicho empezó con su pasadera de canales en el control remoto le grité ¡ALTOOOOO! Justo cuando pasaban en el canal dos la reconciliación de la actriz esa Verónica Castro con su hijo Christian y le decía que por fin había vuelto a ser su hijo, el de siempre, no el o-tro ingrato y la cámara le hacía acercamiento a los ojos azules que tiene y le brillaban como dos espejos de agua cristalina y el otro pobre solo agachaba la cabeza arrepentido. Ay les juro que ganas me dieron de haber grabado el programa para ponerle pause a cada movimiento y aprendérmelo de pe a pa ¡qué bruto! Una facilidad para hacerle caer la culpa al hijo que no vieran. Hasta le tuve que dar un pellizco al susodicho que ya le estaba cambiando a su resúmen de futbol para que dejara en control remoto en paz. En la vida había puesto tanta atención a un programa de televisión, que si así hubiera sido así de atenta cuando era joven para las clases de Matemáticas, una Einstein hubiera sido ¡qué bárbara!

Me paré como resorte y me fui derechito a parar al marco de la puerta de Lady Pubertiana y les dije a los dos, -Yo quiero a mis hijos los de antes, los que sí obedecían y a todo decían "Sí mamita", no estos o-tros que son que a todo contestan O-RI-TA- y aguantaba la respiración lo más que podía medio pujando como si tuviera una semana estreñida y automáticamente se me ponían los ojos igualitos a los de Verónica Castro de cristalinos y temblorosos que ni a Heidi en las caricaturas le salían igual ¡una maestría que no vieran! y los dos se me quedaban viendo y al mismo tiempo se quedaban viendo entre ellos y una que es madre luego luego les adivinaba la culpa, misión cumplida.

Santo remedio, se pararon y se fueron a dormir ¡Válgame Dios! Ahora sí que no venga el susodicho a decir que estar viendo programas de chismes de artistas en la televisión no deja nada bueno ehhhhhh que uno nunca sabe lo que puede ser útil en la vida ¡Pos estos!

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