16 agosto 2006

RECOMPENSA PARA UNA FELICIDAD COMPLETA

RECOMPENSA PARA UNA FELICIDAD COMPLETA



El caso es que tengo un hoyo en el estómago espantoso como si se me hubiera muerto alguien. No, no crean que el susodicho le dio un escopetazo al hooligan, es desgraciado el hombre pero no es para tanto. Lo que se nos perdió fue nuestra comodidad y es que tengo un vacío inmenso desde hace unos días que a la Sofiringa se la tragó la tierra y estamos todos como si se nos hubiera muerto alguien ¡qué horror! A veces, como ahora que estoy sentada en la computadora, todavía siento que la veo pasar de largo con su trapo para sacudir y el Blem que la méndiga se acababa de a tiro por viaje, y ahora se ven los muebles igual pero llenos de polvo y allá a lo lejos, un alterón de ropa para planchar que nada más de voltear me sale urticaria.

Ya le pedí al susodicho que vaya a buscarla a su pueblo, a tocar casa por casa, a poner avisos para que la ingrata sepa que la queremos de vuelta y ya casi lo convenzo por que han de saber que en esta casa ya nada es lo mismo, nos sentamos a la mesa todos callados sin decir ni pío, con las caras largas y la nostalgia en el arroz. Con suerte en una de esas suena el teléfono.

Crucen los dedos, y si ven un cartel de estos allá por donde viven no se les ocurra preguntar a quién fregados se le ocurrió pegar algo así ehhhh!

1 comentarios:

Alice dijo...

y no la has visto tampoco conectada en el messenger?!?!?