08 abril 2006

CELOS DE POSTRE

CELOS DE POSTRE


Al susodicho en la vida lo he visto celoso, se me atraviesa un George Clooney en el super y en lugar de darme un sape, hace campito para que lo vea bien. Inclusive en la panadería de la abuelita, cuando lleva al nieto italiano a atender el mostrador ese que se deja el cabello un poco largo y que tiene un perfil perfecto y cuando le pasas la charola dice “¿E todo señóra?” con una voz que me hace sudar, el susodicho hasta me avisa “¿Quién crees que está atendiendo hoy la panadería, quiéeeeeen?” Es un santo el hombre, un santo sin celos.

Pero yo no sé que me pasa que no puedo ser agradecida y avisarle “¿Adivina cuál 36B está en la tienda de regalos cuaaaaaál?” por que me empiezo a retorcer como lombriz en sal en cuanto a este hombre ve pasar unas bubis frondosas y se le va un ojo como si tuviera astigmatismo el condenado. Soy un demonio, un demonio con celos.

Más cuando lo veo abrir un litro de leche alpura esperando que impreso por dentro traiga “Te vas al mundial” porque este pobre hombre ya se vio sentado ahí en las gradas gritando entre pura mujer rubia Ich liebe dich que ni sabe qué significa pero como es alemán le suena muy bien. Todos los días que abre un litro de leche lo veo más animado que cuando fue a pedir mi mano: pasa las tijeras lento por el tetrapack, saboreando la sorpresa, precavido para que no le vaya a dar un infarto y tenga que cederle el boleto a alguien más y cuando termina el último filo de dar el tijeretazo ¡zaz! N-a-d-a, así llevamos meses desde que empezó la promoción ¡qué horror! Y a mi me da sentimiento porque sabe que no me iría al mundial 60 días que son y dejar a estos dos escuincles como ovejas descarriadas, y me vuelven los celos pero esta vez no son celos de copa B, estos son celos de copa mundial.

Por eso ya no me quejo y trato de estar controlada, respiro hondo y dejo fluir los celos y me digo para mis adentros: “Cálmate María, no seas posesiva” y cuando estoy por tomar la segunda respiración me viene a la mente la vecina que sale con unas blusitas que dios guarde la hora y de cajón trae las intermitentes prendidas pero la desgraciada no tiene unos flashers de direccional, la desgraciada tiene el faro completo ¡qué bruta! Y el susodicho por reflejo se estira y ve para delante como caballo de carroza, sin voltear porque sabe que le estoy fiscalizando la pupila.

Así que ya no me voy a preocupar, lo voy a dejar que siga abre y abre litros de leche, total que por postres de leche en esta casa no vamos a parar.


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