27 mayo 2005

DESAYUNO AUTOMATIZADO


Tengo un grupito de amigas heredadas de mi mamá que organizan desayunos para festejarse el cumpleaños unas de las otras. Ahora tocó que la celebración fuera para mí ¡Qué barbaridad! A mis nuevos treinta y siete ya les salieron telarañas y por ahí siguen festejándome.

Ahí estábamos todas reunidas en una mesa circular haciendo lo que casi todas las mujeres hacemos: Pretender que vivimos siempre a dieta, pidiendo café con canderel, leche light, el desayunito ligero y cosas así para después rematarle con el pan dulce que traía el mesero en una charola.

También como buenas mujeres siempre buscamos quórum para ir al baño, es como sentir la compañía fraternal perfectamente identificada con nuestro sexo. Una se levanta de la mesa y enseguida hay alguna que te sigue.

Ahí íbamos tres de nosotras al baño del restaurante. Nada más que este baño no era un baño cualquiera, este era todo automatizado: del lavabo salía agua cuando un sensor detectaba el calor de las manos, el jabón lo mismo, el secador de manos dejaba salir un trocito de papel perfectamente medido cuando pasabas la mano frente a un foquito rojo.

-Veeeen, esto es tecnología y no tarugadas – Les dije

Después de lavarse las manos, una de ellas saca de su bolsa un frasquito con crema. se puso en las manos y en seguida lo guardó.

- Ayyyyyyy que niña esta - Le dice una amiga a su hija que nos acompañaba, -¡Dales!- le ordenó y ella volvió a sacar el frasquito y todas pudimos así terminar perfectamente el ritual de ir al baño ya con manos encremadas.

Llegamos a la mesa y comentaron a las demás estas modernidades aplicadas al baño.


- ¿Y qué tal la mano que sale del escusado con un papel y te limpia? …¡Queee rico ¿no? - Les decía yo mientras ellas se reían como pensando, ahorita volvemos a repetir el ritual para comprobar.

Una sacó su agenda y organizaron el próximo desayuno para festejar a la cumpleañera de Junio. Todas quedaron de acuerdo que sería perfecto poner una mesa circular con escusados alrededor en lugar de sillas. ¿Se imaginan?

- Me pa sassss el azuuu uuuu uuu u quitar por fi s ahh ¿siiiiii? -

Pero volviendo a la realidad tan amarga de las sillas lo dejamos en el mismo lugar.

Cuando regresé el susodicho que no es curioso, siempre quiere que lo ponga al día en los decires de estas mujeres y yo muy obediente voy y le cuento.

-Lo que más me gustó- le digo,
-fue que ahí no hay baño-

-¿Noooooooooo hayyyyyyyyyy?- Pregunta muy intrigado el hombre.

- No – le digo – Ahí nada más hay “tocador” - le contesté riéndome para mis adentros mientras me veía como diciendo “¡Viejas estas...quién las entiende!”


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