01 abril 2005

VEJEZ DE MICROONDAS


Cuando le dije a mi mamá que iba yo a ser mamá le dio una crisis emocional vejestoria, algo raro que ni ella, ni yo, ni nadie sabe cómo controlar hasta que estas en esas.

¿Abuela a los 44? Es una noticia que te cae como tomar jugo de naranja después de lavarte los dientes.

Llevó su tiempito hacerse a la idea. Creo que cuando me veía con senda panzota comenzaba a comprenderlo. – Qué tal si en lugar de decirme Abuela, o Abue, me dice mejor algo así como Tía – me dijo, y ahí fue cuando comprendí lo difícil que es digerir tus años, y los años de tus hijos sobre los tuyos.

Mi mamá que era la imagen y semejanza de la mujer moderna, la mujer de la nueva era ¿iba a tener que oír sobre pañales y cólicos?

Cuando nació Lady Pubertiana era yo la más inexperta de las madres ignorantes primerizas. El susodicho y yo llegamos con el bultito a la casa llenos de miedo sin saber ni qué hacer.

-Habrá que hacer lo que todos, ¡bañarla! - me dijo el susodicho y yo lo veía imaginando qué diablos hacer con el asqueroso cordoncito que le sobra ¡guac!

Mi mamá nos dio DELETE, dijo que ya ni se acordaba de esas cosas y evadió su realidad abuelezca antes que comenzara a envejecerla ese título.

El susodicho y yo pusimos en un rincón un tripié con la cámara Betamax tamaño caguama de esa época y filmamos el primer baño.

Hace unos meses me encontré la película y la puse. ¡Qué susto! Era como un film del Discovery Health que ves entre asqueado y asombrado. Como para mandarlo a un curso prenatal para lo que NO se debe hacer.

Hoy mi mamá disfruta tener una nietota de 13 años que ya hasta esta tan alta como ella y finalmente comprendió que uno crece de la mano de los hijos y los nietos, y son ellos los que te enseñan lo que significa la vida.






La Receta de hoy está dedicado a mis amigos Faivel y Sergio , dos jóvenes que cuando vienen al Recetario le ponen el mejor sazón !

Visiten sus blogs, son exquisitos


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