27 abril 2005

Mal de muchos

MAL DE MUCHOS

Ayer fuimos por Lady Pubertiana a casa de La Macho, su amiga. Ahora resulta que después de taladrarnos meses que si La Macho esto, que si La Macho lo otro ya no quiere que le digamos La Macho que porque no se oye nada femenino (¡!) juar juar

Nos invitó su mamá a pasar y el susodicho y yo dijimos que sí con ojos de
no nos vamos a instalar.

Llegó el papá de La Macho....digo, de Paulina y nos pusimos al güiri güiri, así dice mi mamá en lugar de decir platicar y platicar mientras el reloj giraba con singular alegría.

Arreglamos el mundo, nos reímos, hablamos hasta de fantasmas. Nos contaron de sus ideas, formas de educar todo eso.

Siempre que caemos con esos temas de educación el susodicho y yo reflexionamos en nuestros muchísimos puntos débiles que hacen parecer a nuestros hijos unos rebeldes sin causa a comparación de otros.

Dijo su papá – Yo les he inculcado el gusto por la buena música- Carole King, Bread y esos cantantes que a él le gustan.

¡Qué suerte!, ¡Qué hijos los suyos tan benditos!, Los míos son unos bichos raros que tienen voz propia, que se atreven a elegir y decidir su propio camino, y aparte de todo eso odian a mi amado Alejandro Sanz y alimentan sus propios gustos con música espantosa.

Al final salimos de ahí tardísimo, con el hooligan en el 5º sueño y Lady Pubertiana a punto de caer como tabla y me dí cuenta que siempre quise tener por hijos unos bichos así.



...Esas debilidades nuestras a ellos los engrandecen.




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