22 diciembre 2004

MILAGRO EN EL CENTRO COMERCIAL

Por más insólito que parezca en el centro comercial se produjo un milagro. A los ojos de cientos, ...qué digo cientos, ¡miles de personas! ocurrió lo que jamás me hubiera imaginado. Ni siquiera Moisés que apartó el agua a su paso hubiera podido creerlo. Sí señores y señoras, chiquillos y chiquillas, Hoy caminé sin pies. Se los juro, y no piensen que ando tomada porque hasta eso me he librado del alcoholímetro.

Y además éste milagro puede ser compartido, estoy segura. Si acuden a Plaza Satélite por ahí de las 6 de la tarde sentirán en seguida que el milagro se presenta en ustedes, de pronto sus pies dejarán de tocar el suelo y comenzarán a caminar de pasillo en pasillo. Eso sí, no acudan señoritas recatadas con ansias de experimentar este milagro porque no se librarán de alguna que otra "torteada", así que señoritas ojo, porque es posible que al terminar el trayecto les digan: "Gracias Señora"

Ahora sé muy bien lo que sería ser una sardina enlatada. No se lo pierdan...¡Vayan al shopping!

0 comentarios: