27 julio 2009

RECETA PARA UNA PAELLA DOMINGUERA

INGREDIENTES:


  • 1 Taza de día domingo pero no cualquiera, que sea futbolero y si juega la Selección y le da por ganarle a Estados Unidos mejor todavía, porque le da mejor sazón que el dichoso azafrán.



  • Un kilo de amigos futboleros equipados con whisky, tequila y refrescos.



  • 2 cajas de arroz, chorizo, salchichas peñaranda, costillas, piernas a medio cocer, para que cuando estén a punto no salgan con que a mi no me tocó la pierna buena (estoy hablando del pollo cochambrosos!!)



  • Un chef con delantal verde que grite desde la estufa a los de la Selección y que diga que sabe tocar la guitarra cuando en realidad lo único que toca es el timbre de la puerta. (Ahhh si y la cancioncita esa de: “Este era un oso carpintero que moría de hambre”)


PREPARACIÓN:

Poner a los maridos juntitos en la cocina rodeados de cervezas y cacahuates japoneses, vigilarlos constantemente y dejarlos reposar ahí 90 minutos en lo que meten goles los de la Selección.

Mientras tanto servirse uno que otro tequilita o un whiskito con un un chorrito de coca zero y seguir revolviendo teniendo cuidado de que no se bata el arroz poniéndose al día de los chismes.

Cuando está caliente (la paella no el susodicho) y está a punto de consumirse toda el agua gritarle al susodicho: Hazme una endodoncia!!, si el susodicho hace caso detener toda la operación mandar a los escuincles a dormir y despedir a los amigos con una sonrisa de Monalisa calenturienta y si no seguir revolviendo y añadir los camarones, los ejotes y seguir tequileando hasta empezar a decir idioteces que nadie entienda.
(OJO: Es permitido pedir como al muchachito que me habló el viernes para ofrecerme servicio de televisión Dish o algo así, que hable después porque no se le entiende ni madre.)

MODO DE SERVIR:

Sentar al susodicho con la guitarra y aguantarse que cante como José Alfredo Jiménez en tiempos de hambre mientras se toma un plato grande para servirse un alterón más alto que el de la ropa que hay para planchar.


Cantar, comer y beber las veces que sea necesario hasta las 4 de la madrugada. (Ojo: el orden de los factores no altera la cruda)


Quedarse con un marido en estado pétreo, que no registra movimiento alguno (ni cerebral ni sexual snif snif) que abraza el control remoto de la televisión y se queja como Tutankamon metido en un sarcófago, acercársele lentamente al oído con voz melosa decirle: “Mi viiiida, ¿estáaaaas dormidohohoho?” y acomodarse cerca porque una nunca sabe en que momento pueda resucitar este Tutankamon.


Se han de acordar de este Tutankamon que alguna vez les platiqué, que jamás de los jamases suelta el control remoto de la televisión ¡Pos este!











4 comentarios:

fgiucich dijo...

La verdad, muy, pero muy divertido. Abrazos.

TITA dijo...

jajjaja alaaaa y desperto? mmmm o fue mar muerto? jajja besooooooooooos preciosa..buena receta!!!
p.d. no estaba muerta andaba de parranda!!!

Jessica dijo...

jajajaja ha como te extrañaba, jajajaja

Ileana dijo...

La remodelación quedó hermosa!!

Como siempre, Mary C, te luciste.

Un abrazo