16 enero 2005

Nos desayunamos unos transistores con cereal, un café con sabor a noticias (negro...¿qué, hay de otras?), este día Domingo fluyó tranquilo, después Pedro Infante engendrado en caníbal quiso botanearse unos Rancheritos, hasta que al filo de las 5 la solitaria pidió a gritos una probadita de los tacos de cochinita pibil que lady Pubertiana se comía con singular alegría, en fin, (dejemos que el cuerpo tome por hoy la forma caprichosa que él decida), rematamos con una sobremesa muy amena de Pumas contra otros sepadiosquienes y no contentos con eso cada quien se dirigió a un pasillo del Blockbuster; el susodicho "Un día después de Mañana", Lady Pubertiana "El Misterio de la Libélula", y mi querido hooligan una de Starwars que ha visto 24876 veces. Llegamos y como todos pidieron "primis" (así dicen los chamacos ahora) cada quien tomó posesión de una televisión de esta casa, total...como aquí no hay teleadictos tampoco hay teles en cada rincón, y si las ven son mera decoración jeje

No cabe duda, ¡La televisión une a la familia !


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